miércoles, 17 de julio de 2013

Así son las cosas

Cuando alguien muere es el final, su pasado, su futuro, todos los sueños que llegó a tener, desaparecen junto con esa persona, así son la cosas (y me la tengo que tragar ya más de un año…) aunque muera de forma honorable, todo lo que le ancla a la vida es desconectado menos algo, la gente que la quiso, padres, hermanos, amigos, amantes.
La gente que fue importante para ella y esas personas están unidas en un gran círculo gracias a los recuerdos de ella, un círculo de amistad, confianza y sacrificio.
 Es difícil de explicar aquí estamos juntos no tenemos opción, tu muerte no fue en vano nos dejas algo invaluable.
Me pregunte muchas veces, ¿Por qué alguien tan bueno tuvo que morir? Es un acto noble morir en el acto del deber, siguiendo lo que Dios propuso para ti y tú sin titubear (creo), lo tomaste, así llegó la recompensa…
Si lloro, no es porque este triste o en un acto de egoísmo, diga que “ya no estás conmigo” eso es egoísmo y tampoco por  tu persona que tal vez pudo haber hecho cosas mas de ti, de tu esencia tan pura. Es de alegría.

Tu voluntad cada vez es más fuerte, la chispa crea un fuego dentro de las personas que te amamos y si nos desviamos en el camino, ese fuego está allí  ardiendo, cada día más intenso, dando, calor, seguridad, amor… Siempre… Tuyo… Martin Cardona